Os invitamos a recorrer juntos el día a día de la cosecha en
la Heredad Segura Viudas acompañando el ciclo vegetativo
de la vid y las armonías que se generan en este enclave 
privilegiado con el devenir de las semanas.
20 Agosto 2016
 

Todo a punto para la vendimia 2016.

El próximo jueves 25 de agosto empezaremos la vendimia en la Heredad Segura Viudas con la variedad Macabeo.
El equilibrio entre azúcar, PH y acidez es el deseado y la cata de las uvas por parte de nuestros viticultores y enólogos lo certifica.

En un año de sequía como el actual, los trabajos culturales que nos permiten ajustar la producción de cada cepa a la falta de agua se vuelven fundamentales para que el viñedo llegue a la vendimia en las mejores condiciones posibles.

El aclarar brotes y racimos en previsión de un año seco, mantener la paja de la cubierta vegetal para que mantenga la humedad de la tierra o, en otros casos, arar el campo para sellar el suelo y evitar que la humedad se evapore, han sido algunos de las tareas personalizadas que este año hemos llevado a cabo para llegar en las mejores condiciones al día de hoy.

Estos maravillosos racimos de macabeo responden con su esplendor a todos los esfuerzos -que este año no han sido pocos- que los viticultores han realizado durante tantas semanas. Ahora es momento de ceder el protagonismo a los enólogos y que la uva se encamine a convertirse en nuestros cavas y vinos inspirados por la naturaleza.

22 Julio 2016
 

Con deseos de lluvia.

A mediados de julio de este 2016, el estado de los viñedos del Penedès tiene dos escenarios diferenciados. Después de una brotación generosa que hacía preveer una cosecha abundante, los efectos que la sequía ha provocado están bien delimitados por la zona y la altura en la que nos encontremos.

Las parcelas situadas en la parte alta de la comarca, donde cultivamos variedades como la parellada o la garnacha, apenas se han visto afectadas por la falta de agua y las plantas tienen una buena cantidad de frutos, en un estado sanitario óptimo y con suficiente vegetación para una correcta maduración. En las zonas centrales más bajas, el xarel·lo ha sufrido más la escasez de pluviometría. La planta ha cuajado menos granos y la vegetación es escasa.

Los viticultores miran al cielo esperando que venga un episodio de lluvias que puedan relajar el estrés hídrico que sufren las plantas aunque su bagaje les proporciona herramientas suficientes para poder dar salida a la cosecha en condiciones extremas.
 

27 Mayo 2016
 

Viticultura por todo lo alto.

Cuando los viñedos del Penedès dan muestras evidentes del estallido de la brotación de las cepas, a 1.300 metros de altura las cosas son de otra manera. En la comarca pirenaica de La Cerdanya, mayo se acerca a lo que es marzo cerca del mar. Aquí la nieve aún se mantiene en la cima de las montañas y las flores de árboles y arbustos se ofrecen tiernas y vigorosas ante el vuelo de numerosos insectos.
Y aquí es donde se decidió iniciar un proyecto a viticultura ecológica de altura apasionante.

Para analizar cómo se comportaba la viticultura ante el avance del cambio climático, 2015 se plantaron diversas parcelas con un alto grado de insolación durante todo el año con variedades como el pinot noir, moscatel de grano menudo y parellada.

Un año después, los tiernos brotes ya se abren ante este insólito paisaje aunque la amenaza de las heladas tardías puede acarrear consecuencias drásticas. Estos días, el principal trabajo de Sebastià Raventós consiste en revisar minuciosamente cada ejemplar para detectar aquellos que no han superado su primer invierno pirenaico y reemplazarlos.

Mirando la inclinación de estas laderas cuesta pensar que alguien ya hubiera cultivado vides aquí pero la verdad es que sí. Estas colinas hoy agrestes esconden bajo su manto de vegetación un legado vitícola muy antiguo, abandonado con la plaga de la filoxera de finales del siglo XIX, y del que hoy dan testimonio los numerosos muros que todavía sustentan las terrazas que hacen estas cuestas más amables a las tareas de la agricultura.

4 Mayo 2016
 

Poda a la sombra de la catedral.

Empezamos una nueva temporada del "Diario de Viña" en unas circunstancias que lo van a hacer muy especial. Sebastià Raventós, nuestro viticultor de referencia en la Heredad, se jubila y queremos dedicar los próximos capítulos a descubrir la diversidad y complejidad de su trabajo. Tareas agrícolas, estratégicas e innovadoras que lo llevarán del viñedo hasta lugares insospechados como cuando se desplaza hasta un palacio renacentista de 1549 en el barrio gótico de Barcelona para realizar la poda y sanemiento de las cepas que allí se encuantran. Disfrutad pues de este viaje-homenaje a una persona mágica.

La poda inaugura los trabajos de viticultura de cada cosecha. Con el corte adecuado de las cepas, se realiza el primer ajuste en la producción -y, en consecuencia, en la calidad- de lo que será la cosecha de finales de verano.
De podas hay muchas pero ante todo deben atender a la naturaleza individualizada de cada cepa. La variedad de uva o el vino al que se destinarán los racimos condicionarán la opción por una u otra poda pero el vigor que presente cada planta, el equilibrio mostrado durante su vida productiva o el estado en el que se presente ante las tijeras a los ojos del viticultor después de las adversidades climatológicas, serán las que finalmente mandarán a la hora de realizar el más trascendente de los cortes.
 

Cuando se ha dedicado una vida entera a estas labores parecería que está todo conocido pero pensar así nos conduciría probablemente a un error. A estas alturas de la vida nunca imaginó que la poda más inverosímil de su trayectoria estaba aún por llegar... pero llegó.
Una mañana recibió una llamada que lo reclamaba para atender las cepas del Palau del Lloctinent de Barcelona. Este edificio, encargado por el rey Carlos I de España y datado de 1549, es actualmente una de las sedes del Archivo General de la Corona de Aragón.
Allí se encontraban tres vides que durante décadas se fueron emparrando desde el sombrío patio en busca de luz. Los años transcurridos sin cuidados habían lastimado notablemente las plantas, que presentaban algunas heridas en su tronco.

Sebastià se puso manos a la obra de inmediato. Tras unas primeras tareas de saneamiento de las heridas y las partes enfermas de la vid, realizó una primera poda conservadora. El objetivo era realizar un trabajo suficiente para sanear la planta a la vez que permitir que afrontara la siguiente brotación sin demasiados esfuerzos que pudieran llevarla una muerte más que probable. Finalmente, una poción elaborada por él mismo para proteger y sanar cortes y heridas dejaron las cepas listas para afrontar el primer año de su nueva vida.
Os seguiremos informando.