Vie, 07/08/2015 - 09:53
 

La malvasía empieza a ser dulce.

Cuando las variedades más tempranas empiezan a vendimiarse, en las parcelas de Sant Cugat Sesgarrigues nuestra malvasía apenas muestra los primeros indicios de envero. La maduración de los racimos empieza por los que están más cercanos al suelo y éstos muestran ya ligeros cambios de color, transparencia y tacto. La dureza de las bayas desaparece fruto de la transformación de los ácidos internos en azúcares.
 

 
Este año se prevé una cosecha más bien escasa debido a la juventud de las cepas, la variabilidad productiva de la malvasía y a la falta de precipitaciones generalizada durante todo el año, aún así, la abundante vegetación que tienen las cepas nos auguran una calidad excepcional de sus frutos.
 

 
A partir de ahora se harán frecuentes las visitas de los enólogos para tomar muestras de la maduración de los frutos y decidir el momento justo en el que vendimiar. El secreto estará en el equilibrio deseado de sabor, azúcares, ácidos orgánicos y sanidad de la uva.
 
Los cuarenta días que la tradición dice que deben pasar desde el envero hasta la vendimia nos colocan en la segunda quincena de setiembre. Veremos qué pasa este año.