Lun, 06/07/2015 - 09:48
 

Cuidados de verano.

En años secos como el actual, el seguimiento constante de la evolución del viñedo es clave para preservar la cosecha hasta la vendimia. A principios de verano todas las variedades ya están bien formadas y la planta dedica sus últimos esfuerzos al crecimiento de las bayas antes de empezar con la llegada del envero y la maduración. En esta cosecha, aún protagonizada por una escasez notable de precipitaciones en el Penedès, los trabajos culturales tradicionales como el deshojado o el desnietado se tornan fundamentales para garantizar la salud de la uva. Eliminando las hojas por debajo del racimo favorecemos la ventilación del racimo y evitamos que se acumule humedad entre los granos, minimizando la amenaza de enfermedades y los tratamientos químicos.

Pronto llegará el envero y la maduración de las uvas. Esperemos que la meteorología sea benevolente con nosotros.